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Fotografía: Martoartt en Instagram

Jesús David Martínez, un joven barranquillero de 22 años, está redefiniendo cómo los futbolistas expresan su pasión. Tras ver frustrado su sueño de jugar profesionalmente por la pandemia, este estudiante de diseño gráfico ha encontrado en la personalización de guayos una vía para conectar con el deporte que ama, dejando su huella artística en los botines de grandes figuras.

Un giro del balón a los pinceles

Desde los siete años, el fútbol era el norte de Jesús David, o Marto, como le gusta que lo llamen. «Siempre quise jugar fútbol profesional, era mi objetivo», cuenta. Su oportunidad llegó a finales de 2019 con Fortaleza CEIF, pero la pandemia de 2020 detuvo todo: «Perdimos el año por decirlo de alguna manera, no pudimos mostrarnos y se terminó el proceso».

Tras un paso por Miami y ante desafíos económicos, regresó a Barranquilla para estudiar diseño gráfico, retomando un hobby que siempre lo acompañó: el arte.

Durante la pandemia, el dibujo se convirtió en su sustento. «Vendía dibujos que hacía, inicialmente a las personas cercanas y de a poco fui creciendo». Pero sentía que necesitaba innovar. Fue entonces cuando la idea de personalizar guayos cobró fuerza: «Se me ocurrió la idea de hacer guayos personalizados, lo había visto en Europa, pero no en Colombia».

El primer gol con Cariaco y el salto con Richard Ríos

Con una inversión inicial en materiales y mucha determinación, Jesús David tocó las puertas del fútbol profesional. Su primer gran aliado fue Luis «Cariaco» González, el entonces 10 del Junior, equipo del que es hincha.

«Me da orgullo porque yo siempre soñaba con vestir la 10 de Junior, crecí viendo a Giovanni Hernández, y en ese momento el 10 era Cariaco, eso para uno es muy grande», expresa sobre ese momento. El éxito con Cariaco le dio la confianza para ir por más.

Richard Ríos usó los guayos personalizados por Jesús David en Champions League.

Richard Ríos usó los guayos personalizados por Jesús David en Champions League.

El siguiente hito fue Richard Ríos, el volante colombiano que brillaba en Palmeiras. Jesús David lo dibujó y, tras una persistente difusión en redes, logró que el equipo de Ríos compartiera su arte. Aunque un primer intento de entrega del dibujo en Medellín no se concretó, la oportunidad llegó durante una concentración de la Selección Colombia en Barranquilla.

Poco después, con la idea de los guayos personalizados ya en mente, Jesús le escribió a Ríos. «Me pidió el número, le entregué el primer par de guayos y le gustaron». El proceso fue intenso, con noches en vela para cumplir los plazos: «Yo no dormí nada porque ellos no duran mucho tiempo acá. Fueron días de trasnocho, trabajo, dejé de ir a la universidad por esos días».

La recompensa fue inmensa: «Él los usó en Champions League, es una locura. No pensé que iba a llegar a este punto tan rápido». Aunque Ríos no lo etiquetó públicamente, el hecho de haber trabajado con un jugador de ese calibre le abrió muchas puertas.

Mirando hacia el futuro del arte futbolístico

Actualmente, Jesús David Martínez está enfocado en seguir escalando en este nicho: «Quiero seguir con esta etapa, conocer más sobre los materiales, mejorar cada día y adquirir experiencia». Su visión va más allá de la simple personalización:

«Me emociona saber que los guayos cobran un valor sentimental en los jugadores, quiero colaborar con grandes marcas y grandes jugadores».